Línea de Auxilio para niños y niñas sin permiso de residencia en Suecia

Escuela

Casi todos los niños van a la escuela en Suecia. En este país hay una ley de obligación escolar, lo cual quiere decir que hay que ir a la escuela hasta los 16 años de edad o hasta haber terminado los nueve primeros años de la Educación General Básica (de 1° a 9° grado). La mayoría continúa luego estudiando varios años más en el bachillerato. Pero la obligación escolar sueca es obligatoria sólo para los niños con permiso de residencia en Suecia.

¿Puedo ir a la escuela a pesar de no tener permiso de residencia?

Respuesta: Si tú o tu familia están solicitando asilo en Suecia, entonces tienes derecho a ir a la escuela. Pero si no eres solicitante de asilo puede ser más difícil. No está prohibido que los niños sin permiso de residencia vayan a la escuela, pero hay adultos que trabajan en las escuelas que creen que está prohibido. Las escuelas no tienen obligación de recibirte, pero si quieren pueden hacerlo. El gobierno, que es quien decide en Suecia, ha dicho que todos los niños deben ir a la escuela.

¿Cómo hacer si no me han dado posibilidades de ir a la escuela?

Respuesta: Si conoces a alguna maestra u otro adulto que trabaja en una escuela, puedes hablar con él o ella y pedirle consejo. Hay escuelas que ya tienen sus clases muy llenas y entonces quizás sea más fácil conseguir lugar en otra escuela.

¿Hay que pagar para ir a la escuela?

Respuesta: Hay escuelas especiales donde hay que pagar, pero la inmensa mayoría de las escuelas son gratuitas para los alumnos. En las escuelas de Educación General Básica (1° a 9° grado) se sirve una comida al día, que también es gratuita. Pero a veces hay cosas que hay que pagar, por ejemplo la ropa de gimnasia o para hacer una excursión. En muchas escuelas de bachillerato hay que pagar la comida.

¿Puede venir la policía a buscarme a la escuela?

Respuesta: La policía puede ir a la escuela a buscar a un niño. No está prohibido. Pero no sucede con frecuencia porque la mayoría de los directores escolares y de los jefes de policía consideran que los niños deben ir a la escuela y que está mal meterles miedo y que no vayan.